El rafting o descenso de ríos es una divertida y sensacional actividad deportiva de ocio y aventura muy practicada en el mundo del turismo activo.

Con el rafting descendemos a lo largo de ríos con balsas, canoas, piraguas, kayak y embarcaciones preparadas para esta actividad, a través de la naturaleza y los rincones con encanto de las riberas y valles por donde pasa su cauce y que nos llevan por lugares que de ningún otro modo podríamos disfrutar.
En el rafting o descenso de ríos se aprovechan los rápidos o zonas blancas, o sea, las zonas con más pendiente del río para disfrutar de la velocidad, de los saltos de agua y de las sensaciones tan divertidas y apasionantes de este deporte, que según el río que descendamos, tendremos diferentes niveles que se adaptan a
todas las edades, experiencias y exigencias. Dentro de los ríos donde podemos disfrutar del rafting encontramos
varios niveles según las características del tramo que recorramos.

El más básico y tranquilo, el cual todos podemos disfrutar, desde niños y ancianos hasta los más principiantes; es el de Aguas Planas, donde no encontramos grandes obstáculos ni pendientes, y que nos permite disfrutar apaciblemente del paisaje, del río y de un paseo con encanto.
El siguiente nivel es el de Clase I, similar al anterior aunque con algunas olas y corrientes.

En el Clase II, aunque nos permite un descenso fácil, vamos encontrando pequeños huecos y cavidades que no conllevan riesgo alguno. Hasta este nivel, las zonas de descenso, por lo general, no se consideran rápidos ni aguas bravas y turbulentas, y es apta para baños y natación.

En los tramos de nivel intermedio de Clase III encontramos remolinos y turbulencias más fuertes, olas de hasta un metro de altura y una velocidad del agua considerable. El nivel intermedio es perfecto para los principiantes que ya se encuentran preparados para disfrutar de las fascinantes sensaciones del rafting.

El nivel superior, de Clase IV, presenta fuertes corrientes, remolinos y turbulencias, aguas blancas con olas de hasta un par de metros y situaciones que requieren maniobras específicas del descenso de ríos para algunos pasos y caidas; aunque las situaciones más extremas son predecibles y el riesgo es moderado.

Para los más expertos, algunos ríos presentan zonas con fuertes rápidos de aguas blancas, huecos profundos y olas de más de dos metros de altura, cascadas por las que más que descender se llega a tener la sensación de caída libre, remolinos y turbulencias de alto riesgo, y donde se suelen presentar situaciones extremas que requieren un alto conocimiento de las técnicas y maniobras del rafting. Estos tramos se catalogan de Clase V.

Por último existen zonas de Clase VI, consideradas por lo general imposibles de navegar, que sólo unos pocos de expertos se atreven a descender y que no recomendamos a nadie que no esté extraordinariamente familiarizado y que no posea un nivel profesional.
Cada río posee diferentes tramos con diferentes niveles que debemos conocer antes de aventurarnos con el rafting, y es muy importante que siempre vayamos acompañados de monitores expertos (timonel) que nos ayuden, nos guíen y nos protejan en los momentos más críticos, según el nivel que estemos experimentando. En el rafting o descenso de ríos se utilizan términos y técnicas específicas de este deporte, equipos de descenso y seguridad especialmente diseñados para eliminar casi por completo el riesgo de lesiones y accidentes si son utilizados correctamente.
Pero si hacemos buen uso del equipo y vamos bien acompañados (las empresas de turismo activo son el mejor medio de practicar descenso de ríos con las condiciones perfectas, un control exhaustivo del estado del material y personal cualificado), aseguramos
una experiencia sensacional, divertida e inolvidable para una escapada de fin de semana o un viaje de ecoturismo y aventura.